le robe a bellatrix el blog y le puse regueton
FELCIDADES A TODOS
retoño>
le robe a bellatrix el blog y le puse regueton
FELCIDADES A TODOS
retoño>
retoño > detesta a la maestra de inglés y cuando retoño > detesta a alguien se coloca en una posición difícil, ponele. la actitud que adopta es la de no me interesa nada de lo que tengas para decirme/enseñarme no me importa, no me importa, no me importa, y obviamente genera unas terribles ganas de agarrarla del cogote. la teacher, por esas cuestiones que tiene la pedagogía, no pudo agarrarla del cogote entonces esgrimió sus armas, a saber: notitas todo el año acerca de la falta de bola de la niña y notas bajas. conclusión, a retoño> le importó tres pitos la materia y fue a recuperatorio, pero según ella fue porque miss J la odia (argumento viejo que todos hemos usado en su momento). all right, me dije como para entrar en tema, y una mañana la invité amablemente a que se sentara with me a estudiar. arranqué con un listen to me amistoso y la niña ni pelota, arrodillada en la silla con todos los pelos sobre el book se dedicaba a acariciar al perro. eché al perro, la hice sentar y arremetí again con listen to me. agarró unas miguitas de la mesa, se las puso en la yema de los dedos y hacía que los dedos patinaran. mi paciencia estaba en menos uno pero seguí y ella siguió sin prestarme atención. mi calentura se medía en fahrenheit y estallé en spanish con toda una perorata acerca de lo que significa el respeto. como me vio sacada y sabe lo que eso significa, empezó a prestar atención. le leí una de las lecciones, me miraba con ojos vacíos en silencio y pensé “ésta no entiende un pomo”. como para corroborar le pregunté un par de cosas muy básicas, seguía en silencio. le aclaré que le estaba preguntando cosas acerca de lo que había leído, silencio. traté de orientarla empezando la respuesta yo con when… y nada. le dije, afirmando, “pero vos sabés lo que es when” “sí, el nombre de una chica” me contestó, y fue el acabose. realmente no sabía un pomo. “¿y sabés lo que es bitch mom?” “no”. entonces, haciendo caso omiso a todas las advertencias que te hacen acerca de no translate le aclaré: “bitch es perra, mala, arpía, hija de puta si querés y mom es mamá, así que ponete las pilas y estudiá en serio porque si te va mal en el recuperatorio vas a estar todo el verano con tu bitch mom encima taladrándote la cabeza día y noche con inglés, yo no soy miss J y tengo recursos malvados que ella no puede implementar. do you understand?” ¿”qué es anderstán?, lo demás lo entendí todo”
hoy le dan la nota, dice que le fue bien.
update: “pepé pepepepé… me saqué diez y miss j se cayó de culo pepé pepepepé” (sic)
¿viste que a veces escuchás un tema y te hace acordar a una persona, después lo volvés a escuchar y te hace acordar a otra? bueno, no sé si te pasa, a mí sí. una misma canción me remite a distinta gente según el momento y me sucede con toda la música que escucho… bah! con toda toda toda no, porque este tema en particular me hace acordar SIEMPRE al mismo sorete.
mis viejos eran amigos de unos farmacéuticos que tenían el negocio en la esquina de casa, era una farmacia vieja, de esas que están llenas de frascos ámbar con tapones de vidrio y a mí me encantaba, me gustaba el olor, la caja registradora con manijita y los muebles de madera llenos de cajones con remedios. ahí tuve mi primer trabajo. como iba todas las tardes, el chino que no era chino sino italiano y la india que no era india sino argentina, me ponían a ayudar para que no molestara tocando todo (aclaro, tenía ocho años) pesaba y embolsaba naftalina, pasaba la lista con el pedido a la droguería y lo controlaba cuando lo traían y también atendía la parte de perfumería. más adelante, en la adolescencia, armamos con la negra una mini empresa de animaciones infantiles que promocionábamos en la cartelera del colegio; como la tercera es la vencida a la tercer fiestita desistí, asumí que cualquier ser humano en pleno uso de su capacidad locomotriz y lenguaje me agotaba la paciencia sumamente rápido y me dediqué a ser nanny, part time, de bebés. lindo trabajo y tranquilo, iara fue la nena que cuidé durante más tiempo, hasta más o menos los tres años. en esa época también diseñé carteles, primero para un grupo de teatro independiente y un tiempo después, para una agrupación del centro de estudiantes. también diseñé los logos para la papelería y los uniformes de los empleados de un club. ilustré algunos números de una revista literaria que editaban unos amigos (y también salí a vender la revistita en la entrada de recitales) cuando entré a veterinaria tuve un periodo full full con los animales, primero crié hamsters y después me asocié con un trastornado y pusimos un criadero de bóxer. lindo laburo también, pero era muy triste desprenderse de los cachorros. ahí, además del cuidado diario de los perros, asistí a perras parturientas, corté colitas, preparé perros para exposición y los presenté, organicé exposiciones, hice la locución en la mayoría de ellas y más de una generación de bóxer tiene mi firma como directora de raza estampada en su pedigree. en esa época también trabajé como enfermera veterinaria a domicilio, inyectando, vacunando, haciendo curaciones, y como enfermera de quirófano en un equipo de cirugía del hospital de pequeños animales en la facultad. fue entonces que me di cuenta que de toda la carrera lo único que me gustaba, y hasta ahí, era cirugía, y dejé. me sobrevino un periodo de alpedismo importante y empecé a ir a un gimnasio, todos fisicoculturistas, donde me hice amiga del dueño, una mole impresionante. de tanto estar ahí aprendí las rutinas y saqué un lomo onda peuchele; cuando faltaba algún instructor o se iban de vacaciones me ponían a mí como reemplazo, es más, tenía la llave y muchas veces abría y cerraba yo. era bastante divertido verme con mi metro cincuenta y cinco dándole rutinas a tipos de más de uno ochenta que me miraban como diciendo – ja! esta minita me va a enseñar? – y después quedaban a mitad de camino con la lengua afuera. en paralelo me dediqué a pasar y corregir monografías y tp con terminología científica, onda que te puedo escribir y decir ciclopentanoperhidrofenantreno o ácido desoxirribonucleico de un tirón y saber más o menos lo que significa. después me contrataron de una empresa de sweaters marplatense para los shows rooms de presentación de temporada, y con lo que sacaba financiaba las vacaciones de invierno y verano; pisé por única vez en la vida una suite del plaza gracias a que una de las presentaciones se hizo ahí. también más o menos en ese tiempo oficié de asistente dental en cirugías que hacían mis viejos, y aparte de preparar el instrumental, colocar baberos y poner el tubito que succionaba sangre y saliva, me dedicaba a apretarles la mano y a acariciarles la cabeza a los pacientes que tenían más cagazo (y todavía se acuerdan y lo agradecen). mi economía, demás está decir, era crítica y caótica, así que me enserié, me busqué un laburo de 0900 a 1800 (pasé por varios que sí figuran en mi cv) y acá estoy, muriendo de aburrimiento como secretaria durante el día y compensando con creces como psicóloga por la tarde/noche.
los retoños > y< armaron el pesebre, y justificaron participación de personajes:
kuan yi con los budas ( porque a ver a jesús iban de todos lados, hasta de china)

el chancho de la fortuna y un pequeño pony (porque son lindos)

un par de tortugas (animal sagrado igual que los grillos)

el ekeko (porque lleva muchos regalos, es un rey mago boliviano)

pero ojo,
también pusieron a los de siempre (nótese detalle de gallina en el techo detrás del ángel)
viste como cuando decís qué loco este traje que me puse me pusieron y ambas dos cosas porque se estira y achica a voluntad (de él, obvio) a veces me queda bárbaro a veces muy grande a veces muy chico a veces es recontrarrequeterrepesado y a veces recontrarrequeterreliviano y yo pensaba que iba a ser un trajecito a medida y claro que yo tampoco estoy preparada para este continuo estirarse achicarse porque cuando me lo probé la cosa era diferente pero ahora a apechugar porque no hay de otra y a pilotearla man que ya estoy embarcada y trajeada y esperemos que el día del juicio final se me juzgue por los pecados pero también se me acrediten los créditos que esto de ser el único adulto responsable en medio de un jardín de niños no es cosa fácil porque no tenés manual de instrucciones y no hay san google que te dé respuestas y por más planificador y estratega que seas no queda más que ir viendo y enmendando sobre la marcha y encima es lunes y encima se aproxima la puta navidad?
bueno, nada.
eso.
dale!
movete!
¿no te da ni un poquito de ganas?
entonces te moriste
sabelo
llama la sra. que cuida a mis hijas, están haciendo un despiole de aquéllos.
marce: pasame con alguna
retoño<: holaaaa
marce: escuchame una cosita. dejen de hacer lío porque van a tener serios problemas ¿entendés?
retoño<: sép
marce: no puede ser blabla bla blabla es una vergüenza blabla blabla les voy a poner una niñera como la de los padrinos mágicos blablabla bla
retoño<: crush crush crush
marce: dejá de hacer ruido con ese papel
retoño<: noooooo, no soy yo
marce: sí, sos vos arrugando un papel o un plástico
retoño<: crush, crush, crush. noooooo, es la comunicación
marce: eso es ruido de papel, no te hagas la tonta y escuchame otra cosita más blablabla
retoño<:crush, crush. lo siento mamá, te estoy perdiendo… crush, crush
marce: dejá de hacer ruido YA!! que estás hablando por teléfono y no por radio, acá no hay descarga. y además no está bueno que blabla blablabla blabla
retoño<: lo siento, lo siento… crush crush crush te pierdo… se pierde la comunicación… crush cruhs crush crush te pierdo… crush crush crush perdón…
marce: escu…
tút tút tút tút tút tút tút tút
¿cómo que mañana tienen que llevar los disfraces si la fiesta es el viernes?? oh dios! entro en pánico. meto la segunda tanda de papas en el horno y agarro telas, aguja e hilo. suerte que tuve una epifanía por la tarde y compré elástico y cintas. mido, corto y pruebo antes de coser. pero mamá!!! la pollera tiene que ser roja, no negra. corro al baño a mirar la cartelera que tengo en el espejo (te sentás en el inodoro y lo ves, te lavás las manos y lo ves, te lavás los dientes y lo ves, salís de la bañera y lo ves, en el supuesto caso de que te peines lo ves, o sea, imposible olvidarte de algo si está pegado ahí) y no dice nada ni de pollera roja ni de disfraces para mañana. oh dios, dónde se ha visto una tanguera con pollera roja cuando sólo hay tela negra y son las 20,30 y está todo cerrado?. qué despachurro? los almohadones rojos? el acolchado rojo? Ya sé, si al traje de china no le hago el almohadón ese en el culo me alcanza para la pollera, después de todo el almohadón ese lo usan las geishas y las geishas son japonesas y a mí me pidieron traje de china. listo. corto, mido, pruebo, coso. saco papas. corto una cosa monstruosa que será un kimono. pongo la mesa. comen mientras yo alfiletereo telas y cintas. veo de reojo “la” rascadita. ahora miro fijo y cronometro, rascadita cada cinco segundos en la nuca y detrás de las orejas=PIOJOS!!!! oh dios! lo único que me faltaba. levanto la mesa y lo siento por ti elena, pero la cocina quedará hecha un quilombo y tendrás que hacerte cargo mañana. arreo niñas al baño en medio de protestas y advertencias acerca de la digestión y sus tiempos y distribuyo generosas medidas de permetrina. mientras espero los diez minutos reglamentarios me acuerdo de los uniformes, corro al lavadero, saco chombas, medias y polleras. abro la note y conecto el ipod, ruso ailáviu, ahora sincroniza. al baño, al baño que lo único que falta es que se intoxiquen con esta garompa y es preferible andar sin piojos a hacer la digestión y metete YA en la bañera que mi paciencia tiene un límite muy pequeño y volátil. Peine fino y no griten que son las once de la noche. a la cama a la cama. uf! todavía queda el traje de china. coso, coso, soy la costurerita que dio el mal paso al implementar la creencia de que los disfraces comprados son feos y no transmiten amor. quedó bastante bueno. a ver a ver, ya que te levantaste a hacer pis vení que te pruebo y después seguís durmiendo. está espectacular. la vianda! ok, ok, ya está, pongo coso para los mosquitos y me acuesto, buen tiempo, una y media de la madrugada. qué lindo, me voy durmiendo de a poco. y este perro hincha pelotas que sigue dando vueltas. zzzz… el perro… zzzz… el perro… el perro… el perro… EL PERRO!!! boludo, me olvidé de darle de comer al perro!!! tomá baco, comé y dejame dormir que en cinco horas me levanto.
oh dios! cagué, me desvelé.
y es un hecho, sino fijate
marce: tomá, acá está lo que me pediste
ex: gracias
retoño mayor: ¿qué es?
marce: una pollera y un collar para tu padre
retoño mayor: (mirando fijo al padre) ¿qué? ¿te vas a hacer travesti?
Cuando era chica vivía en Caballito y Caballito era un ghetto. Todos los de la misma edad (trece/catorce años) éramos vecinos, nos conocíamos, íbamos a los mismos colegios, al mismo club, a bailar a los mismos lugares y comprábamos la ropa en el mismo local. Que nos conociéramos no implicaba que nos lleváramos bien, las del María Auxiliadora se llevaban mal con las del Sagrado Corazón, los del Club Italiano se llevaban mal con los de Ferro, los del Marianista se llevaban mal con los del Pío IX, y dentro del mismo colegio o club también había distintos grupos que se llevaban mal. Yo, por ejemplo, iba al Club Italiano con mis amigas y había un par de chicos que se dedicaban a molestarnos; a veces nos decían cosas feas, a veces nos hacían bromas pesadas. Dentro de ese grupete había uno que se ensañaba especialmente conmigo, un gordito muy cheto (bah! en esa época éramos todos muy chetos) que no dejaba pasar oportunidad para ridiculizarme delante de sus amigos. Me mordía la lengua para no contestarle, porque la regla tácita era hacer de cuenta que no nos dábamos cuenta de la sarta de estupideces que nos decían, y seguía mi camino con mis amigas arrastrando los pies (en esa época era bien andar arrastrando los pies) por el club.
Para mi desgracia el gordito vivía muy cerca de mi casa y me lo encontraba a diario. Claro que la calle no era el club y cuando nos cruzábamos estábamos los dos solos, así que fingíamos no conocernos, bajábamos la vista y no pasaba de ahí. Además la situación para él era bastante vergonzosa, lo veía todas las mañanas de camino al colegio cuando él iba con la bolsa de los mandados a la panadería, y a los trece/catorce años que cualquiera te viera yendo a hacer las compras era lo peor que te podía pasar. Y yo pensaba –gordo, si cuento ésto en el club te defenestro- pero nunca dije nada.
Las cosas se fueron poniendo cada vez más feas y llegó un momento en que tenía que hacer no sólo un esfuerzo para no contestarle, sino también para no trompearlo. Mis amigas me tironeaban de la ropa para que no hiciera papelones y nos íbamos arrastrando los pies y masticando chicle, pero yo quería sangre.
Un lunes por la mañana, después de un domingo en el que el gordito había estado bastante pesado, me lo crucé, como siempre con la bolsa de los mandados. Vi su figura redondita a lo lejos, me afilé los colmillos, dije –ésta es la mía, gordo del orto- y me acomodé la mochila en un brazo dispuesta a zampársela en la cabeza a la menor grosería. El gordito me vio y como de costumbre en la calle, bajó la vista y fingió que no me conocía. Le cerré el paso, quiso esquivarme un par de veces y un par de veces me volví a plantar delante de él hasta que se quedó quieto y me miró
-¿Qué pasa gor-di-to pe-lo-tu-do? ¿Tu mamita te mandó a hacer las compras? ¿Ahora que estás solo no decís nada? ¿Eh? ¿Qué te pasa pe-lo-tu-di-to?
El gordito estaba mudo y desorbitado.
-Dale, decime algo ahora que estás solo, decime.
El gordito seguía mudo y miraba de reojo la mochila.
-¿Qué? ¿Se te paró la lengua?
Y el gordo balbuceó, tratando de remontar la situación y hacerse el canchero.
-No, se me paró la pija.
-Ah!!! ¡¡¡¿¿ Entonces todo es por eso??!!!
Y el gordo, rojo como un tomate por haber confesado lo inconfesable, se zambulló dentro de la panadería.
Y yo me fui pensando, por primera vez en la vida, en qué cosas tan locas hace un tipo cuando no sabe bien cómo lidiar con una erección.
especialmente para vos.
no, para vos no, para vos tampoco.
para vos, que cuando la escuchaste te gustó.
buenfinde
hoy escuchate ésta que el día lluvioso se presta para algo así…
y para cucharita…
no me digas…
- lo que te voy a pedir te va a parecer muy extraño
- (cagamos) ¿qué necesitás?
- ¿me prestás una pollera?
- ¿? …
- la que conseguí me va bien de cola pero me aprieta mucho la cintura
- ¿no te alcanza como veterinario y te vas a travestir???
- no boluda, es para teatro. algo cortito y brilloso.
- sabés que de eso no uso
- pero cambalachero sí
- ah sí! de eso sí
- ¿y un collar grandote medio ridículo?
- de eso también hay. ¿pulseras? ¿aros? ¿glitter?
- no, me da vergüenza
ok, ok. hace sueño, el día no da para demasiado. relajate, cerrá los ojos y escuchá
este blog no brinda un buen servicio a la comunidad, lo sé. repaso las búsquedas de los que llegan hasta acá y no creo que lo que encuentren les sirva demasiado. por ejemplo, los “sirvientas putas” y “charla bautismal” que encabezan el top ten muy satisfechos no deben quedar. tampoco los ”monjas conchudas”, “buda”, “cadetes de la pfa” y “marcela assin” (muero de curiosidad). mucho menos los “cremas para el culo paspado”, “miedo al recibir una intramuscular”, “cogeme en villa crespo” , “que es bueno para las hormonas alteradas”, “geminis mala gente”, “mujeres cagando en un vaso”, “culo portentoso”, “enfria nariz correr”, “luchi cogiendo”, “tirar las cartas es cosa del diablo” .
en fin muchachos, decía, no se gasten, acá nunca van a encontrar respuesta a nada, y sépanlo, me divierte lo que buscan y me divierte imaginarlos en la situación que motiva la búsqueda. inclusive me divertiste vos corazón, que aterrizaste acá con “como desarticular un cadáver”.
Nací en Reconquista, medio asfixiada, y tuvieron que ponerme oxígeno ni bien salí de adentro de mi madre. Viví en Romang hasta los cinco años. Cuando era bebé una yarará se trepó por las patas de mi cuna y mi papá la mató a palazos. Mientras estuve en Romang el 90 % del tiempo lo pasé cazando sapos, descalza y en bombacha por elección propia. Me operaron de la nariz con anestesia local, onda que vi todo todo todo y fue bastante espeluznante. Después me mudé a Bs. As. y el peor trauma fueron los zapatos, la vestimenta y el departamento. Leí mi primer libro, Mujercitas, a los seis años, y nació mi hermano. Tuve hepatitis, varicela y una época de anginas a repetición. Fui abanderada en la primaria y gané un par de concursos con mis dibujos y composiciones. Lo más memorable de la secundaria fue que me salieron de golpe las tetas, 95. Me llevé matemática en cuarto año por 50 centésimos y la rendí con 9. Entré en veterinaria entre los primeros 10 y dejé en tercer año. Me cambié a psicología y después de dejar y retomar miles de veces me recibí. Me junte, me casé, me embaracé, parí, me volví a embarazar, volví a parir y me divorcié. Hice un pos grado en psicología sistémica. Tengo tres gatos, un perro y una rana. Vivo con mis hijas en una casa de 100 años en Villa Crespo que por afuera parece una casa tomada pero por adentro es muy linda y acogedora. En algún momento me hinché las pelotas y decidí vivir cómoda, así que deseché los tacos, el maquillaje y las lentes de contacto. Uso anteojos permanentemente, ojotas en verano y botas en invierno. Mi papá se murió hace poco. Me aburro fácil, soy curiosa, inconstante y movediza, también soy mal hablada, petisa y mi sentido del humor varía de casi inexistente a súper ácido. Me enojo rápido y se me pasa rápido. Para la mayoría de la gente soy un enigma y no sé por qué. Me gusta tejer, leer, escribir y hacer cosas con las manos. La gente que viene a comer a mi casa invariablemente come chop suey y spring rolls porque es lo único que sé cocinar. No sé manejar. Soy una “ex” copada, cero problemática. Cuando hago enojar a los demás les despierto instintos homicidas, pero cuando las cosas se calman, vuelven a darse cuenta de que soy adorable. Parezco simple, boluda, colgada y naif. No soy simple, ni boluda, ni colgada, ni naif. No me enamoro. Soy apasionada en todo lo que hago. Me gusta el chocolate, la cerveza, el fernet, el champagne y casi no como carne. Tengo una especie de incontinencia verbal y digo todo lo que tengo que decir aún en los momentos y lugares más inconvenientes. No soporto, pero no soporto en serio, el silencio del otro. Jamás plancho la ropa. Por el pelo me dicen Bellatrix Lestrange. Básicamente tengo buena leche. También tengo el iching al lado de mi cama, los ojos y la boca muy grandes, nariz chiquita y pecas muy tenues. No tengo facebook ni demasiada paciencia.
Bueno, nada.
Eso.
update: más datosacá
a ver…
si con ésta no te agarra cosita linda alrededor del ombligo y unas tremendas ganas de bailar, es que tenés agua destilada en las venas
sabelo