Mitad del vaso

No puedo vivir conforme a ejemplos, ni voy a representar jamás un ejemplo para nadie, pero en cambio voy a darle forma a mi propia vida de acuerdo conmigo misma, eso sí lo voy a hacer, pase lo que pase. Lou Andreas Salome

Cynthia me engrampó Abril 28, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Cynthia, igual te quiero

4 trabajos que he tenido
asistente de personal
secretaria
asistente contable ¡Jua!
multifunción

4 películas que puedo ver una y otra vez
no me acuerdo

4 lugares donde viví
Romang- Sta Fe
almagro
caballito
villa crespo

4 programas de tv que me gusta ver
solamente miro películas

4 lugares favoritos para ir de vacaciones
el sur
el sur
el sur
el sur

4 comidas favoritas
arroz blanco
sandía
chop suey
verduras (todas)

4 sitios web que visito a diario
blogs
google
aveka (en época de exámenes)
sitios de proveedores

4 lugares en dónde me gustaría estar ahora
en mi casa
con mi carpa en el Lago Verde
en una isla en la Polinesia
en un bar de París, tomando café y leyendo

4 trabajos que me gustaría tener
cuidadora de animales en el zoo
paracaidista
terapeuta gestáltica
ganadora del quini6

4 famosos que he conocido
ni al loro, che

4 platos que detesto
pollo hervido
cualquiera que tenga anís o algo similar
pescado hervido
achuras

4 posibles impresiones que causo
¡qué cara de orto!
idem
idem
idem

4 bebidas favoritas
agua
agua tónica
cerveza
champagne

4 olores favoritos
olor de Solci y Abril
olor a café recién hecho
olor a lluvia
jazmines

4 cosas que me encantaría hacer que no tienen que ver con mi carrera
dibujar
cantar
esculpir
escribir

4 cosas para las que estoy negada
planchar
cocinar
ordenar
hacer gimnasia

4 cosas que colecciono
deudas

4 libros favoritos
no sé cuál elegir. Después del banquete es uno de los últimos que leí y me gustó mucho.

 

Latido Abril 28, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Me lo cruzo por la calle desde hace un tiempo, una o dos veces por mes. No sé quien es, no lo conozco. Ni siquiera sé cómo es la cara, me sorprende tanto el gesto que hace que lo único que hago es mirar como se lleva las manos al pecho, se arranca el corazón y lo pone entre las mías. Se lo devuelvo, le digo que no con la cabeza, que no lo quiero, y me voy mientras escucho que dice- Mujer, es tuyo.
Y ayer de nuevo, el mismo gesto que me arrancó de mis pensamientos pero con una despedida distinta – No importa que no lo quieras morocha, igual es para vos, no te rías, cuidalo porque es tuyo.
Y me quedé pensando que a lo mejor va siendo tiempo de aceptar y ver de una buena vez qué se siente con el latir de un corazón nuevo.

 

Coleccionista Abril 27, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Se le abrió un universo el día que descubrió que cada sonido que emitía podía enlazarse con un signo, con una letra, y que la combinación de letras formaban palabras, y que la combinación de palabras formaban frases, y que el significado estaba dado por la combinación de palabras y frases. Algo de eso que se unió en el exterior también se unió en su interior, aprendió a leer casi sola y no paró. Se enojaba, mucho, porque no podía encontrar en su cabeza un botón que pudiera desconectar lo que veía en letras del sentido que inmediatamente se formaba en su cerebro. Quería volver al estadio anterior, en que las letras eran solamente formas, pero no podía. Sus ojos se posaban sobre un cartel e inmediatamente los signos cobraban vida Se resignó ante lo inevitable y comenzó a leer ávidamente todo lo que caía en sus manos, libros, revistas, folletos, propagandas, prospectos.
Se dio cuenta pronto que las fotos eran el significado puro de las cosas, la cosa en sí, y que las palabras eran las fotos de aquello por significar. Se convirtió en coleccionista de recortes porque ya todo, absolutamente todo caía bajo su infinito universo de significado.
Leía, cortaba, acomodaba, pegaba.
Pronto descubrió que podía cambiar los finales que no le gustaban de los libros que devoraba, arrancaba las hojas, recortaba las palabras, les asignaba un nuevo lugar y aparecía lo que ella quería.
Recorriendo reportajes de famosos se dio cuenta de que solamente con cortar, acomodar y pegar, el mensaje adquiría significación, la carta de amor que le enviaban, con sólo reasignar lugares quedaba explícita. Y así con todo. Sus zapatos se modernizaban recortando fotos de otros minúsculos zapatos y pegándolos encima, y también era lo mismo con el resto de su ropa, y hasta con su casa. Y también era lo mismo con su pelo que cortaba cuando lo quería tener corto, y que volvía a pegar cuando lo quería tener largo.
Cortar, acomodar, pegar. Cortar, acomodar, pegar.
Comía fotos de fideos sazonadas con las palabras sal, aceite, queso. Alimentaba su espíritu con sopa de letras recortadas. Y no importaba que época del año fuera, podía transformar el invierno en primavera solamente recortando fotos de pájaros y mariposas y echándolos a volar adelante del ventilador. Podía transformar julio en enero esparciendo polenta en el piso del baño y llenando de recortes de olas la bañera.
Era feliz con su tijera, su frasco de pegamento y sus recortes.

La llevaron al hospital una noche, después de una feroz pelea que tuvo con cartoneros por un pilón de diarios.
Le arrancaron el pegote infernal de papel que tenía en el cuerpo, la lavaron, la cosieron, le sacaron las tijeras y el pegamento, le pusieron un camisolín y la abandonaron atada a una cama.
Y lloró incansablemente hasta desvanecerse.

Cuando el enfermero entró a renovar la dosis de halopidol solamente encontró una gran mancha de tinta sobre las sábanas blancas.

 

Del amor y otras cuestiones Abril 25, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags: ,

Sé que hay cosas que hacés por amor, no lo podés evitar. Pero ya se te está yendo de las manos, ese querer tenerme solamente para vos se está volviendo enfermizo. Sabés, te dije una y mil veces, el amor reposa sobre el respeto y la libertad, y yo te quiero con el alma, pero no puedo más. No puedo seguir tolerando tu afán loco de macho en celo y tener que llevar el estigma de tu marca.
Por eso mi amor te digo que voy a dar un corte final a todo esto, no aguanto más, traspasaste el límite de mis sentimientos. Ronroneando dulcemente me rociaste con tu cariño felino una cartera, un par de botas y un pantalón.
Hoy a la tarde te esperan en la veterinaria, más específicamente para cirugía.

 

Otra vez lunes Abril 24, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Quiero que el centro del universo pase por mi ombligo y la pelusa que pueda llegar a juntar sea el sistema solar. Estar primero yo, después yo y seguir estando yo sin que me importe nada. Mirarme todos los días en el espejo y regocijarme de ser la única existente en el mundo. Quiero todo pronto, todo ya, de acuerdo a mis tiempos, a mis caprichos y a mis estados de ánimo. Ser tirana y regir sin piedad ni miramientos, látigo en mano, impartiendo justicia por mano propia, puro espíritu thanático. Quiero ser egoísta, no esperar a nadie más que a mí e imponer mi santa voluntad de la forma que se me ocurra sin medir las consecuencias.
Los lunes me levanto queriendo ser la Bruja Blanca de las Crónicas de Narnya.

 

Abril 22, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

La articulaciòn de las palabras “aparente”, “pero” y “duda”, sea en el orden que sea y sea en la frase que sea, vacìa de significaciòn al tèrmino “benigno”, sea en la situaciòn que sea.

 

pensamiento – 0830 AM Abril 21, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Detesto los dedos manchados con nicotina. Debería considerar seriamente dejar de fumar sin guantes.

 

Sin aliento Abril 20, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

No llego, corro, corro.
18,10 hs y todavía en Chacarita, en cuarenta y cinco minutos me espera San Telmo. Subte. Carpeta en mano para preparar la clase. Pasa la nena de las estampitas, me pierdo en los ojitos tristes y no puedo leer. Pellegrini. Bajo, subo. Túnel a Diagonal con toda la ciudad haciendo lo mismo y el paquito en la mitad gritando –Por la dereeeeeecha porrrrr favooooorrrrrrrrr!- cómo si se pudiera elegir ubicación. Más y más gente se suma a la peregrinación subterránea. Calor, humedad, sudores extraños pegajosos, apretujamiento. Si me desmayo nadie se da cuenta porque no hay lugar para caerse. Diez minutos varada bajo el cartel “ a Constitución”. Espero poder estudiar algo en el vagón. Me lleva la marea, ojalá fuera como una hoja en el viento. Me suben a los empujones. Nada de leer, apenas puedo con los movimientos respiratorios. –Permiso, permiso, que me bajo. Si no se corre de la puerta lo tiro ¿no me escuchó cuando dije permiso?- Uf! Respiro, por fin. Qué rara está esta escalera… Claro, si nunca agarro por la mecánica. Reloj. No llego, che, no llego. Aire. ¿Dónde estoy? Esto no es San Juan, es Independencia!. Puta madre! Otra vez me colgué mal y me bajé una antes.
Corro, corro, no llego.

 

Acariciando sueños. Abril 18, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

 

A BAO A QU Abril 12, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Como tantos peregrinos subió a la Torre de Victoria, en Chitor, para contemplar el paisaje más hermoso del mundo. Le fascinaron los escalones gastados dispuestos como un caracol gigante, pero a mitad de la escalera un murmullo de roce de seda hizo que se detuviera. Se dio vuelta buscando el origen del susurro y el claroscuro reinante le jugó una mala pasada, le pareció ver unos bracitos luminosos que se aferraban a sus talones. El cansancio le aflojó el cuerpo de golpe y decidió que era mejor bajar. Al pie de la escalera encontró un retazo como de piel de durazno y lo metió en su bolsillo. No tendría el placer de haber visto el paisaje pero por lo menos le quedaba ese jirón de recuerdo.
Ya de vuelta en su casa, sin que se diera cuenta, el retacito encontrado se deslizó de su trampa de tela y fue a parar al pie de otra escalera.

Pasaron los días, una angustia difícil le palpitaba en la boca del estómago. Cada vez que intentaba llegar al altillo se detenía a mitad de camino, la envolvía el mismo susurro ya fuera de día o de noche, con luz o con sombra. Siempre el roce de seda y al darse vuelta, los bracitos luminosos que se apagaban con su mirada. Bajaba rápido, temerosa, sin poder completar el tramo que faltaba. Se esforzaba, volvía a intentarlo pero fallaba, el miedo le anulaba la voluntad. La escalera la obsesionaba, la paralizaba, le quitaba el aliento, la volvía insomne.

Harta de sí misma juntó valor para enfrentar al fantasma de los peldaños. Respiró hondo, comenzó escalón por escalón, despacio, muy despacio. Y el murmullo de seda, suave, muy suave, y la luz cada vez más intensa, y los brazos que le aferraban los talones, y el miedo que la hacía llorar como una criatura indefensa.
Siguió subiendo a pasar de todo, sintiendo caricias tibias de piel de durazno en la espalda que le calmaban el llanto aplacándole el miedo. Las caricias se transformaron en abrazos y el roce de seda en roce de labios sobre su cuello
Dos escalones nada más, y adivinó esa presencia olvidada en otra vida cobrando forma bajo una piel traslúcida.
Un escalón nada más, y ella misma sintió su piel volviéndose durazno, azulado, transparente.

Y el final de la escalera los encontró fundiéndose irreverentemente después de siglos de buscarse.

 

Acta pública Abril 10, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:


En el día de la fecha, y mediante un solemne acto de escritura corporal, Sol Morena y Abril Rocío testimonian su decisión de dejar de lado una vida dedicada a lo principesco para abrazar la de los indios maoríes o la de los piratas con pata de palo. Motiva la presente decisión el hecho de que, luego de arduos debates, se llegara a la siguiente conclusión: si dos personas, por cuestiones totalmente ajenas a su voluntad (como por ejemplo un cambio de jardín) son condenadas a no estar juntas nunca más, el amor apesta. Y como todos sabemos, el amor es cosa de princesas. De nada valieron las audiencias de conciliación en las cuáles se les explicó que, tanto los maoríes como los piratas y las princesas se enamoran igual que cualquier mortal. Las causantes no cejaron en su decisión. Lo único que acordaron es usar perfume, vestiditos y taquitos cuando la ocasión lo amerite, mientras tanto ostentarán, a cuerpito gentil, los tatuajes autodiseñados que testimonien la citada decisión. El amor apesta y no hay vuelta atrás. Han dicho.

Y yo me quedé sin palabras.

 

Viento Abril 6, 2006

Archivado en: General — marce @ 00:00
Tags:

Caminaba siempre poniendo cada paso sobre una huella antigua para asegurarse el camino, día tras día, paso tras paso, huella tras huella. Atesoraba su nido cálido, tibio de costumbre, en dónde nunca pasaba nada. Fue así que el día que sopló el viento no lo notó, pensó que era el chiflete invernal que se colaba por una ventana, y eso que a su paso los espejos se estrellaron contra el piso.
Siete años de mala suerte. No importaba, no creía en cuentos de vieja. La única desgracia era no poder verse la cara cada vez más gris, y ese chiflete invernal que entraba hasta en pleno verano, y ese continuo querer desdibujarse de las huellas.
Empezó a caminar con la espalda encorvada tratando de divisar las pisadas en un barro que se hacía arena y minúsculas arrugas como telas de araña le circundaron los ojos. Tanto trataba de encontrar las huellas que no se percataba del remolino que lo seguía y le arrancaba el pelo de a mechones. Intentaba tan desesperadamente acomodar sus pies en cada hueco arenoso que no se dio cuenta que la primavera fue y vino tres veces, la sintió recién cuando quiso oler una rosa y se pinchó un dedo, cuando quiso acariciar una mariposa que furiosa le arrancó la mano de un mordisco. Corrió a refugiarse en su nido pero el remolino le había borrado el camino en la arena.
Por las heridas se le escaparon lágrimas y por los ojos se le escaparon gotas de sangre.
Perdido y solo cayó en la cuenta de que ya era un hombrecito, viejito, gris, a merced del viento de su desgracia.